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Récord inmobiliario: El valor m2 en Puerto Madero rompe la barrera de los 7.000 dólares
El mercado de lujo en la Ciudad de Buenos Aires no conoce de techos. Por tercer año consecutivo, los precios de las propiedades a estrenar en la zona más exclusiva de la capital mostraron una tendencia alcista, marcando un nuevo hito histórico. Según el último relevamiento anual, el valor m2 en Puerto Madero para unidades nuevas ya supera el promedio de los 7.000 dólares.
Este dato, surgido del informe número 21 sobre el barrio, confirma la hegemonía de Puerto Madero como la zona más onerosa de la geografía porteña. Si bien existen «islas» de valor en barrios como Palermo Chico o Belgrano con precios similares en emprendimientos selectos, es la homogeneidad de Puerto Madero la que lo consolida en el primer puesto indiscutido del ranking.
Escasez de tierra y zonificación: Los motores del aumento
¿Por qué sigue subiendo el valor m2 en Puerto Madero? La respuesta radica en la oferta y la demanda, pero con un condicionante físico insoslayable: la falta de terrenos.
La escasa disponibilidad de tierra en los cuatro diques y la estricta zonificación del barrio provocan que el desarrollo de nuevos proyectos sea sumamente controlado. Al estar la oferta de unidades limitada por la cantidad de parcelas disponibles, cada metro cuadrado nuevo se cotiza con una prima de exclusividad.
El relevamiento destaca que este fenómeno de apreciación se da específicamente en proyectos residenciales o mixtos que incluyen viviendas, dejando fuera del análisis a los desarrollos puramente hoteleros o de oficinas.
Detalles del mercado: Cocheras y obras en marcha
El informe anual no solo se queda en el precio de venta. El análisis desglosa el valor m2 en Puerto Madero observando variables críticas para el inversor:
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Valor de cocheras: Acompañan la suba del inmueble principal.
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Estado de obra: Se monitorea el avance de cada emprendimiento en construcción.
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Jugadores clave: Detalle de los comercializadores y constructoras que apuestan al barrio.
Mientras la oferta de unidades usadas en la zona mantiene su propia dinámica, el segmento «a estrenar» demuestra que el ladrillo en la zona más joven de la Ciudad sigue siendo el refugio de valor más sólido —y caro— de Buenos Aires.