Buenos Aires, 22/01/2022, edición Nº 2995
Noticias
Fecha Publicación: 6 noviembre, 2021

Tras llamar la atención de los vecinos, el barco hundido de Puerto Madero se convirtió en una atracción

Su viejo casco oxidado atrae tortugas acuáticas y recuerda el pasado portuario del barrio

3 meses ago

Un siglo antes de convertirse en barrio, el paisaje de Puerto Madero era acorde a su nombre: barcos, grúas, graneros y fauna. Con su reconversión hace tres décadas, se removió casi todo el pasado. Pero un casco oxidado es recuerdo terco de lo que el lugar fue. Asoma de costado en el dique 2, cuando el nivel del Río de la Plata lo permite.

“Pensé que era una ballena”, comentó una de las vecinas. Es una impresión que comparten quienes caminan, pedalean o patinan por Pierina Dealessi al 1500, a la altura del cruce con Petrona Eyle. Una impresión verosímil: en 2015 apareció una jorobada en el dique 4. Pero un animal no se oxida, ni deja crecer pasto, ni recibe inamovible a las palomas que se posan sobre él. O a las tortugas de laguna, que se tienden sobre el casco a tomar el primer sol de la mañana. Esquivan alguna basura casi al borde del agua, salen de su caparazón de 40 centímetros, estiran el cuello y exploran. Ni bien se despierta el barrio, se tiran al agua y desaparecen, como buenas nadadoras que son.

Suman un centro de monitoreo de la policía porteña en Puerto Madero

A partir de este hecho, los fines de semana también llegan los turistas, que toman fotos, graban videos, posan junto al casco. Sienten curiosidad, confusión, asombro. Locales y visitantes no entienden cómo persisten rastros inservibles de otros tiempos en un barrio hecho a nuevo. Lo cierto es que para construir el vecindario, hubo que eliminar esos restos. Entre 35 y 45 barcos sacó la Corporación Antiguo Puerto Madero desde que fue creada en 1989, la mayoría en sus primeros diez años. Lo hizo en colaboración con la Prefectura, que aclara a este diario: no hay planes de extraer el que volvió a aparecer.

Para que el Estado lo remueva, el barco debe haber sido abandonado judicialmente a favor de este, excepto que obstruya la navegación. Los vecinos prefieren que sea extraído, pero para eso hace falta una orden judicial. Eso explican desde Prefectura, que no pudo aportar más información sobre este arrecife oxidado. Ni los vecinos más antiguos del barrio saben a ciencia cierta de cuándo es.

NT

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