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Revolución cultural en Juana Manso: La sucursal del banco Galicia en Puerto Madero ahora es una galería de arte
Revolución cultural en Juana Manso 1401: la sucursal del Galicia en Puerto Madero funciona como una galería de arte de acceso libre y gratuito.
El circuito corporativo de nuestro barrio sumó un atractivo completamente atípico. La sucursal Galicia de Puerto Madero mutó su tradicional fisonomía financiera para convertirse en una exhibición de arte contemporáneo durante 30 días.
Ubicada en Juana Manso 1401, la sede bancaria integró a su operatoria diaria decenas de obras de artistas emergentes, transformando el espacio en una sala abierta donde la cultura dialoga en tiempo real con los vecinos y oficinistas que realizan sus trámites diarios.
Arte emergente entre cajas y cajeros automáticos
La muestra, que estará vigente hasta el 28 de junio, ofrece acceso libre y gratuito de lunes a viernes en el horario de 10:00 a 15:00. La curaduría del espacio quedó a cargo de la reconocida Galería Yunta, responsable de armonizar las piezas ganadoras de la convocatoria 2025 con la moderna arquitectura del edificio.
La propuesta mantiene intacta la funcionalidad del banco, pero propone reconsiderar el uso de los espacios tradicionales de Puerto Madero. «Transformamos nuestra sucursal en una exhibición de arte, generando un puente entre lo funcional y lo emocional», destacó Juliana Uva, brand content manager de Galicia.
De lo digital a lo analógico en el corazón del barrio
La intervención en Puerto Madero es la evolución del programa Online Banking Gallery, una exitosa iniciativa digital del banco que en los últimos años ya seleccionó más de 100 obras entre 1.500 postulantes para exhibirlas en su portal web.
Desde Galería Yunta celebraron este salto al plano físico en las calles de nuestro barrio: «Continuar este proceso con intervenciones en sucursales, llevando algunas piezas de lo virtual hacia lo analógico, es una manera de reafirmar la apuesta y el apoyo de Galicia al arte». De esta manera, el trámite bancario más rutinario se convierte en una pausa de apreciación estética ineludible.