Buenos Aires, 17/06/2019, edición Nº 2045
Noticias
Fecha Publicación: 26 marzo, 2019

La intimidad de la cena de Mauricio Macri y Juliana Awada con los reyes de España en el CCK

Los Reyes de España, que se encuentran visitando por primera vez a la Argentina, fueron los invitados de honor de una gala brindada por el Presidente Mauricio Macri y su mujer, Juliana Awada.

La ceremonia de bienvenida a los reyes Felipe VI y Letizia se realizó en el CCK, en donde también participaron miembros del gabinete e invitados, como la señora Mirtha Legrand. «Lo bueno es que hoy España y Argentina están más juntos que nunca. Estamos juntos en el mundo luchando por la paz, por el multilateralismo, el cambio climático y el crimen organizado. Tenemos agendas comunes», dijo Macri, en su discurso de apertura.

El mensaje del primer mandatario argentino también tuvo contenido político: «Tenemos que hacer crecer el vínculo. Lamentablemente durante el Gobierno pasado hubo tensiones y conflictos irracionales que por suerte no llegaron a quebrar esta relación que yo creo que es inalterable».

«En unos meses más los argentinos vamos a despejar todas las dudas que existen sobre nuestro proceso electoral, los argentinos vamos a demostrar que tomamos un rumbo y que no vamos a volver hacia atrás», agregó Mauricio bajo la atenta mirada de todos los invitados.

«Levanto mi copa por la relación entre los dos países y les agradezco a las autoridades por su recibimiento», dijo por su parte Felipe VI, asegurando el vínculo con el gobierno de Macri.

Una de las sorpresas de la noche fue la llegada de Mirtha Legrand, quien días antes se mostró muy conmocionada y orgullosa de representar a todos los argentinos en un evento trascendental como este. «Esto me conmovió, emocionó y alegró. ¡Todo junto! Es un verdadero honor. Me han invitado muchas veces a viajar a España. Parece que allá soy bastante popular», afirmó en una entrevista con Clarín. La diva de los almuerzo arribó al CCK de la mano de su hija, Marcela Tinayre.

El menú de la noche consistió de una entrada de centolla patagónica, acompañada de un crocante de papa, emulsión de berro, palta y granada. El plato principal fue trucha de lago, con boniatos, morcillas, endibias y uvas. Para los invitados que no comían trucha, el plato principal fue un cordero con la misma guarnición.

De postre se sirvió souffle de dulce de leche, helado y salsa de vainilla. El postre especial fue un plato de frutas variadas de estación. Finalmente, para cerrar la comida, se sirvió café con naranjitas y trufas de chocolate.

El vino que acompañó la cena, especialmente elegido por Casa Rosada, fue el Angélica Zapata Chardonnay y Angélica Zapata Malbec. NR

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