Buenos Aires, 22/09/2018, edición Nº 1777
Noticias
Fecha Publicación: 6 septiembre, 2018

Volvieron a vandalizar la estatua de Messi en la Costanera Sur y no se sabe cuándo la arreglarán

Sólo quedaron los pies y la pelota. Otra vez vandalizaron la estatua de Lionel Messi, ubicada en el Paseo de la Gloria, en la Costanera Sur. Y aún no se sabe cuándo la arreglarán y volverán a exhibirla.

La figura que homenajea al jugador, inaugurada a mediados de 2016, apareció a fin de julio arrancada de cuajo y tirada junto a su base. En el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño indicaron que ya fue trasladada al taller de la Dirección de Monumentos y Obras de Arte de la Ciudad pero todavía está “en la fase de pedido de presupuesto”, así que no saben cuándo volverá al pedestal.

Durante 2017 la estatua, ubicada en Tristán Achával 1100, casi esquina Azucena Villaflor, había sido vandalizada dos veces. En diciembre del año pasado también le cortaron las piernas y el torso apareció tirado en el piso. En enero, el monumento había sido mutilado de las rodillas para arriba.

El Paseo de la Gloria, que se extiende desde Avenida Dr. Tristán Achaval Rodríguez y Azucena Villaflor hasta Viamonte en la Costanera Sur, es un sendero que homenajea a distintas figuras del deporte argentino, entre ellas, Manu Ginóbili, Guillermo Vilas y Gabriela Sabatini.

Junto a la escultura del Messi en la Costarnera, está la de Sabatini, a quien en 2016 le “arrancaron” la raqueta.

En algunos casos, el vandalismo es en realidad robo. Los atacantes buscan piezas de bronce u otros metales para vender como chatarra. Lo mismo pasa con los cables y piezas eléctricas de las bombas de agua de las fuentes, por ejemplo. Pero otras veces se trata de dañar nada más: la escultura de Messi y las del resto del Paseo de la Gloria están hechas conresina epoxi y otros materiales sin valor de reventa.

Sólo para limpiar las obras pintarrejeadas, el Gobierno porteño dice que debe gastar más de $28.000.000 por mes. Pero el vandalismo es un problema crónico en la Ciudad y en los últimos años fue uno de los argumentos clave para enrejar plazas. NR

Fuente consultada: Clarín

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