Buenos Aires, 07/12/2019, edición Nº 2218
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Fecha Publicación: 21 octubre, 2019

Monopatín eléctrico: comenzó una prueba piloto con un servicio de alquiler

Con el auspicio del Gobierno porteño, arrancó en la Capital una nueva modalidad de transporte. Se trata del sistema de alquiler de monopatines eléctricos, un negocio en el que están involucrados varios gigantes tecnológicos, entre ellos Google, Uber y Cabify. Desde este viernes, 5 empresas (las norteamericanas Lime y Bird, la mexicana Grin y las españolas Movo y Glovo Go) ofrecen el servicio cuyo costo varía según el tiempo de uso.

Todo forma parte de una prueba piloto, que se estableció por ley y que intenta posicionar al monopatín eléctrico de “uso compartido” como una alternativa a los autos y las motos dentro de una ciudad colapsada por el tránsito. Según Clarín, inicialmente, las empresas podrán ofrecer el servicio en Puerto Madero, Belgrano, Palermo y Monserrat y Recoleta. En total, fueron habilitados 4.000 monopatines, pero “luego de 3 meses podría revisarse la cifra”, aclaró una fuente oficial.

Cada compañía cuenta con un cupo máximo de 860 unidades, salvo Glovo Go, al que le concedieron 560. “No es un mal número para empezar en la Ciudad, pero nos gustaría tener más”, opina Jimena López Bersoza, country manager de Movo, la unidad de negocios de monopatines que pertenece a Cabify. Movo nació en 2018 en Madrid y rápidamente se expandió por México, Colombia, Perú y Chile. En mayo pasado desembarcaron en el país.

Movo, Grin y Lime ya venían operando con los inconvenientes del caso. El problema era el lugar para tomar y dejar el monopatín, ya que el sistema funciona a través de una app, que lo desbloquea y bloquea al inicio y al final de cada viaje. Para eso, las operadoras alcanzaron acuerdos con negocios y cadenas comerciales para armar sus “estaciones”. A partir de ahora se podrán dejar en la vía pública, pero siempre dentro del área establecida por el marco regulatorio.

El negocio de los monopatines eléctricos de “uso compartido” surgió en San Francisco, la capital del Silicon Valley. Precisamente allí nació Lime, una startup creada en enero de 2017 y que logró captar inversores de la talla de Google y Uber. Hoy opera en más de 100 ciudades de 30 países. En la región tienen presencia en 8 países y los planes para la Argentina son más ambiciosos. “Como acabamos de llegar queremos ver primero cómo reacciona la demanda en Buenos Aires, pero estamos evaluando expandirnos a Córdoba, Mendoza y Rosario”, introduce Felipe Daud, el más alto ejecutivo regional de la firma.

El furor por los monopatines eléctricos sintoniza con la necesidad de esquivar los embotellamientos de tránsito en las grandes urbes. El alquiler como modelo de negocios nació en la Costa Oeste de los Estados Unidos, pero “un grupo de emprendedores la llevó a México y posteriormente lo fueron llevando a otros países”, señala Iván Amelong, CEO de Grin. En Brasil, la compañía compró Yellow y de la integración surgió Grow. De todos modos, aclara Amelong, “allí también operamos con la marca Grin”.

Grin tiene presencia en 7 países y 22 ciudades. Desembarcaron en Buenos Aires a fines de mayo y desde ese entonces venían operando como Movo, con “estaciones” en locales comerciales y negocios adheridos al sistema. La empresa cuenta con un plantel de 20 empleados y otras 60 personas (cuentapropistas), que son los encargados de poner los monopatines por las mañanas y llevarlos al depósito por las noches. “También hacen tareas de mantenimiento y recarga de la batería”, añade Amelong. En Grin proyectan expandirse por la zona Norte del GBA y por las principales ciudades del interior.

En Capital y desde la entrada en vigencia de la prueba piloto, los monopatines eléctricos de las 5 empresas con licencia podrán “estacionarse” en espacios públicos. Es una diferencia sustancial con el caso de las Ecobici, que deben dejarse en estaciones predeterminadas. El costo promedio por viaje, coinciden en el sector, ronda los $130. Esto incluye la tarifa de desbloqueo ($15) y el precio por minuto de uso ($8).

El negocio de alquilar monopatines es un modelo parecido al de Uber y Airbnb, pero con algunas originalidades. No tiene el componente de la intermediación, salvo en el caso del mantenimiento, carga y descarga de los rodados. De hecho, cada empresa es dueña de su flotilla, que en su mayoría provienen de China. “Los diseños son nuestros”, aclaró Daud. Amelong completa que “el costo por unidad, incluyendo los aranceles de importación, orilla los US$500”.

Bird es otra de las firmas que obtuvo la licencia para operar en Capital. Rivaliza directamente con Lime, tanto en los Estados Unidos como en otros países desarrollados. El potencial del negocio atrajo el interés de inversores y tecnológicas. Además de invertir en Lime, Uber compró Jump, su propia compañía de alquileres de bicicletas y monopatines eléctricos. Un primer paso fue lanzar el servicio en varias ciudades de los EE.UU., pero días atrás desembarcó en México, lo que supone es el primer paso de su expansión regional.

La última en sumarse a la movida es Glovo Go. La compañía catalana, una de las mayores plataformas de delivery, adquirió Kadabra, un emprendimiento argentino surgido en 2017 con la mira puesta en el delivery. El servicio, aclararon desde la empresa, funcionará con la marca Glovo Go y con su propia aplicación móvil.

Con la prueba piloto – sostiene Clarín -, el Gobierno intenta determinar primero el funcionamiento del sistema en su conjunto: cantidad de monopatines, zonas para estacionar, horarios y la eficacia en la prestación. El área delimitada en el marco regulatorio podría ampliarse al cabo de un año. Del mismo modo, si todo funciona bien, podrían sumarse otras prestadoras. El Gobierno porteño “realizará evaluaciones para hacer un seguimiento y determinar si son necesarias eventuales adecuaciones”, señalaron desde la Secretaría de Transporte.

Por otro lado, la misma dependencia reguló el uso de monopatines eléctricos particulares, como por ejemplo la edad mínima de 16 años.

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En mayo pasado, la Legislatura aprobó la ley para los “monopatines de uso compartido”. La Secretaría de Transporte reglamentó el servicio e instrumentó una prueba piloto de un año (prorrogable a otro año), que entró en vigencia el viernes pasado. Hay 5 empresas habilitadas (Lime, Bird, Movo, Grin y Glovo Go) que prestarán el servicio en los barrios de Belgrano, Palermo, Monserrat, Recoleta y Puerto Madero.

En conjunto habrá casi 4.000 monopatines repartidos en el área, con la misma tarifa: $15 el desbloqueo y $8 por minuto de uso. El horario establecido es de 7.30 a 21 horas. La velocidad límite es de 20 km/h y cada unidad debe contar con luces delanteras y traseras, GPS y un sistema de bloqueo electrónico móvil.

Las prestadoras del servicio se comprometen a concientizar a los usuarios en seguridad vial: uso de casco obligatorio, prioridad de peatones, uso de ciclovías y bicisendas, prohibición de aceras, edad mínima de 16 años, límite de una persona por rodado y modalidad para estacionar, entre otras cosas. NR

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