Buenos Aires, 19/12/2018, edición Nº 1865
Cultura
Fecha Publicación: 8 octubre, 2018

El Fortabat cumple una década y lo celebra con novedades

El Museo-Colección Amalia Lacroze de Fortabat celebrará pronto, el 22 de octubre, una década de existencia y lo festeja con novedades.

Su patrimonio es deslumbrante: reúne obras del pintor flamenco Pieter Brueghel y también de Jan Brueghel I (Siglos XVI y XVII); del inglés William Turner (del que ahora se realiza una gran exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes); fundamentales obras de Antonio Berni (como su magnífica instalación sobre la Difunta Correa); dibujos de Auguste Rodin; pinturas de Marc Chagall; y hastael retrato que el mismo Andy Warhol le hizo a Amalia Lacroze de Fortabat.

Las novedades de cumpleaños son dos: una, que el guión curatorial de la colección permanente -la forma en que un museo muestra sus obras, el recorrido que propone- será cambiado y exhibido en una nueva muestra permanente que reunirá alrededor de 250 obras pertenecientes a Fortabat.

Algunas de ellas son trabajos de artistas argentinos nunca antes mostrados al público. El responsable de este cambio en el guión curatorial de la exposición será Marcelo Pacheco (el ex curador del Malba).

La segunda noticia con la que el Museo Fortabat celebrará sus diez años es que Rodrigo Alonso curará una muestra temporaria producida especialmente para la ocasión, referida a los premios históricos de los años 80 y 90, organizados por entonces por la Fundación Fortabat. Estos premios tenían algunas características especiales, explicó Alonso a ClarínUna, que no eran premios adquisición (es decir, la Fundación Fortabat otorgaba el dinero al primer, segundo y tercer premio pero no se quedaba con las obras sino que era el artista quien las conservaba). Otra característica interesante de estos reconocimientos era que un año se otorgaban a artistas consagrados –lo ganaron Luis Felipe Noé, Raúl Lozza, Guillermo Kuitca, por ejemplo- y al año siguiente se destinaba a artistas que en ese momento eran jóvenes, todavía no legitimados (Víctor Quiroga, Carlos Bissolino, Enrique Burone Risso).

Lo interesante de esta muestra es que da una perspectiva de la producción artística de ese momento de la Argentina, completamente diferente a la que se tiene en general”, comenta el curador. Por ejemplo, siempre se habla de que, durante los años 90, el arte se concentró en el Centro Cultural Rojas: pero estos premios indican que no fue sólo eso, que los 90 fueron muchísimas cosas más. Que había producciones circulando que no tenían ninguna relación con el Rojas. Por lo tanto, la selección que expone esta muestra da cuenta de un eclecticismo que, por lo general, no se muestra, cuando se habla del arte de esa década en la Argentina, comenta Alonso. Trabajos de otros artistas hoy reconocidos –como Juan LecuonaCarlos Regazzoni Alfredo Prior- también forman parte de esta exposición.

Pero desde el momento en que, en 2008, la empresaria y coleccionista Amalia Lacroze de Fortabat –fallecida en 2012- llamó a una reunión de prensa para presentar el museo ya construido y su colección (hasta ese momento privada) a los periodistas, el espacio que Fortabat inauguró pasó por múltiples etapas y tuvo algunas muestras inolvidables, como Noé. Siglo XXI en 2014; Rapsodia inconclusa de Nicola Costantino, en 2015; La pureza está en la mezcla de Horacio Zabala, en 2016; Variaciones alrededor de un largo paseo, de Julio Le Parc, en el mismo año; Ojo de Marcia Schvartz, mismo año; Panorámicas, de Eduardo Stupía, en 2017; y más recientemente, durante este año, Ahora voy a brillar de Omar Schilliro y Vida de pintor, de Carlos Alonso. El museo ha expuesto y marcado su identidad a través de un largo, amplio y ecléctico recorrido por el arte argentino, con la exposición de muestras de artistas nacionales a los que se les debía, en muchos casos, una exposición grande, exhaustiva, dentro de un museo.

Como se sabe, el Fortabat -un proyecto del arquitecto uruguayo Rafael Viñoly– tardó un tiempo en inaugurarse: durante su construcción a comienzos de la década de los 2000, hubo idas y vueltas en la vida económica argentina, a las que las empresas de Fortabat no fueron ajenas. La coleccionista tuvo que vender obras (entre ellas un precioso e importante Van Gogh) y propiedades, para cumplir el sueño del museo propio. Finalmente en 2008 Fortabat pudo inaugurar el primer museo dentro del área de Puerto Madero (el segundo espacio cultural importante en abrirse allí fue, más tarde, el Faena Art Center, en 2011).

Ahora la colección Fortabat, ya ubicada en las “grandes ligas” en relación al resto de los museos de la región, sobrevive a su fundadora. Fortabat hizo su patrimonio público, accesible (algo que no todos los coleccionistas están dispuestos a hacer). El museo que fundó en 2008 tiene obras que ningún otro museo nacional posee. Este octubre se cumplirán los 10 años de apertura de un fuerte espacio de gestión, pero también de conocimiento.

Una colección puede ser similar a una biblioteca pero de obras de arte: cada una de ellas nos despliega un universo sensible, formal e histórico diferente. Entonces, sí: festejemos el momento desde el que todos pudimos tener acceso a ellas, y no permanecieron a la vista o para el placer de tan sólo unos pocos, en una casa privada o en un depósito.

Ficha

Colección Fortabat, Olga Cossettini 141, Puerto Madero.

Visitas: Martes a domingos, de 12 a 20.

Entrada: $ 100. Miércoles: $ 50.

Fuente consultada: Clarín

To Top